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Aparte del dolor o de un breve sentimiento de placer, no hay nada más instantáneo que una fotografía.
Por sí sola, una fotografía puede describir el carácter de una persona, una situación o resumir un mundo.
Mi primera cámara
fue una Chinon que compré en Andorra
el año 1985. Desde entonces he
destrozado
siete u ocho.
Durante muchos años revelé los carretes y las fotos en casa. Hasta que en 2003 me pasé a la fotografía digital con gran dolor de mi corazón.

Rosalía en el VIDA FESTIVAL,
Masia de Can Cabanyes, Vilanova, julio de 2017.
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